|
El invierno se puede convertir en una pesadilla para las amas de casa, secar la ropa puede ser una tarea bastante pesada y lenta, en muchas ocasiones nos lamentamos por el olor a humedad en prendas que nunca llegaron a secarse por no tener un lugar con espacio para colocarla. Si a esto le aumentamos los problemas de movilidad y acceso definitivamente una secadora será nuestra solución.
Para llegar a adquirir un electrodoméstico de este tipo, es necesario saber lo que es realmente, una secadora es un aparato sencillo que lo único que hace es absorber el aire de la habitación o lugar donde se encuentra instalado, lo calienta mediante un calefactor que lo pasa a un tambor que gira, el cual consigue evaporar el agua en la ropa.
Una de las clasificaciones de las secadoras es por el modo de carga, es decir, unas la tienen de manera frontal y otras de manera superior, otra forma de agruparlas es por el tipo de energía que manejan en el calefactor, existen de gas y eléctricas. Las eléctricas tienen el beneficio de ser de menor tamaño y más económicas, mas sin embargo las de gas, tienen mayor rendimiento y son más veloces.
Sin dudar la clasificación más importante es por el método con que realizan el secado, existen secadoras de evacuación y de condensación.
Hablaremos primero de las secadoras de evacuación, trabajan expulsando a través de un tubo el aire húmedo, es necesario hacer una instalación atravesando la pared para prevenir una condensación y se evite la salida del aire, si esto no se realiza podría sufrir severos daños nuestro aparato electrodoméstico.
Las secadoras de condensación por otro lado son más caras y funcionan modificando el aire húmedo a estado líquido, lo transfieren a un depósito que tiene que ser liberado cada que se necesite. La ventaja de esta es que no requiere ningún tipo de instalación como la anterior, es decir la de evacuación.
Una forma de saber si su secadora consumirá menos energía siendo de cualquier tipo es revisar que tenga una certificación Energy Star además que le ahorrará dinero en servicios requeridos posteriormente.
Se debe tomar a consideración que no todos los aparatos electrodomésticos son perfectos y todos con el paso del tiempo presentan diversas fallas, poniendo un ejemplo de este tema hablaremos un poco de algunos conflictos que se presentan en las secadoras, en este caso específicamente de la marca Frigidaire.
Con frecuencia puede ocurrir que mi secadora no inicie, para corregir esto se debe revisar que el botón de inicio este presionado durante dos segundos, evaluar de igual manera que el ciclo de secado este bien colocado, o simplemente observar que la puerta no este abierta y esto este obstruyendo el proceso de secado.
Debe analizar cuidadosamente su conexión y que el enchufe quede perfectamente dentro de la toma de corriente, otra falla que puede surgir a menudo es que la secadora haga sonidos al realizar la operación, para solucionar esto observe el tambor y revise que no existan objetos como monedas o alfileres que puedan detener a la secadora.
Los sonidos también pueden ser producidos por elementos metálicos que contenga la ropa, es decir cierres o botones y esto se soluciona simplemente dándole vuelta a las prendas. Para evitar que la secadora haga ruido en el proceso se debe comprobar que se encuentre en una buena posición, es decir alineada uniformemente.
En algunas ocasiones nos preocupa la velocidad en que nuestro electrodoméstico hace su labor, otra falla que surge comúnmente es que tarda más tiempo del acostumbrado en secar la ropa, y esto se puede remediar limpiando únicamente el filtro de pelusa cada vez que se termina de usar, se sugiere se haga la limpieza con agua tibia y se deje secar perfectamente.
Otra solución sería observar detalladamente el ciclo de ajuste de temperatura, si tiene seleccionado el ciclo Air Fluff la secadora continuará sin calor, deberá seleccionar el calor a temperatura baja o media, que es más segura para planchado permanente.
Se debe limpiar el conducto y revisar que nada obstruya su acceso, le aconsejamos revisar las instrucciones de instalación, y otras especificaciones. Asegurese de utilizar un conducto de escape lo suficientemente amplio, compruebe también si su ventilación es la adecuada, las secadoras no deben de estar instaladas en lugares cerrados o muy reducidos.
Debe revisar que su carga no sobrepase el limite ni tampoco sea muy poca, ya que ocupará mas tiempo en secarla con cualquiera de las dos opciones.
Considere la humedad, el tiempo de secado será mas extenso en lugares donde existe mayor cantidad, le recomendamos utilizar un deshumidificador cerca de la secadora. Revise también las barras del censor de humedad y elimine los residuos del lugar con alcohol.
Si la secadora deja de funcionar completamente puede que el motor este sobrecalentado, esto lo ocasionan las sobrecargas, le aconsejamos reducir la misma y dejar enfriar el motor, estas secadoras cuentan con un limitador térmico que se recomienda tenga activado para que apague de manera automática el motor en caso de sobrecalentamiento.
Conociendo las diversas fallas y posibles soluciones aquí le mencionaremos unas ligeras observaciones, estudie detalladamente el espacio con el que dispone, separe la ropa por tipo de tela y utilice el ciclo adecuado. No seque la ropa ligera con cargas pesadas como toallas o ropa de algodón, maneje el ciclo de enfriamiento progresivo para que las prendas puedan secarse con el calor residual de la secadora. Indudablemente si lleva a cabo este tipo de aclaraciones su aparato electrodoméstico tendrá un mejor funcionamiento y se ahorrará costosas reparaciones y pérdida de tiempo, recuerde también darle el mantenimiento adecuado y seguir al pie de la letra instructivos para evitar daños permanentes. |